Cada año, miles de personas necesitan un trasplante de células madre sanguíneas para tratar enfermedades graves de la sangre como la leucemia o los linfomas. Encontrar un donante compatible puede marcar una diferencia enorme en su tratamiento y, en algunos casos, ser una oportunidad para seguir viviendo.
Con motivo del Día Mundial del Donante de Médula Ósea, que se celebra el 19 de septiembre, desde Farmacia Yébenes, queremos sumarnos a esta iniciativa y explicar de forma sencilla qué significa ser donante, quién puede inscribirse y cómo es el proceso de donación.
¿Qué es la médula ósea?
La médula ósea es un tejido esponjoso que se encuentra en el interior de algunos huesos (como las crestas de la cadera) y que tiene una función fundamental: producir células hematopoyéticas encargadas de generar los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas.
Es importante no confundir la médula ósea con la médula espinal. Son estructuras completamente diferentes. La médula espinal forma parte del sistema nervioso y se encuentra dentro de la columna vertebral, mientras que la médula ósea participa en la producción de las células sanguíneas.
Cuando una persona necesita un trasplante de progenitores hematopoyéticos, estas células pueden proceder de la médula ósea, de la sangre periférica o de la sangre de cordón umbilical.
Para muchos pacientes con enfermedades hematológicas malignas, los tratamientos convencionales no son suficientes. Su médula ósea deja de funcionar correctamente, y un trasplante se convierte en su única esperanza de curación.
¿Para qué sirve una donación de médula ósea?
El trasplante de progenitores hematopoyéticos puede utilizarse en el tratamiento de diferentes enfermedades hematológicas, entre ellas algunas leucemias, linfomas y otras enfermedades graves de la sangre.
Para que el trasplante pueda realizarse es necesario encontrar un donante compatible. La compatibilidad depende principalmente de unas características genéticas conocidas como HLA.
Por eso, no basta con tener el mismo grupo sanguíneo. Lo importante es encontrar una adecuada compatibilidad entre donante y receptor.
¿Quién puede ser donante de médula ósea?
En España, actualmente se incorporan al Registro Español de Donantes de Médula Ósea (REDMO) nuevos donantes de entre 18 y 40 años.
Además de cumplir el requisito de edad, es necesario encontrarse en un buen estado de salud físico y mental, y no padecer determinadas enfermedades que puedan suponer un riesgo para el donante o para la persona que recibe las células. También hay que tener un peso proporcional a la altura (un índice de masa corporal adecuado).
Una vez inscrita, la persona permanece disponible en el registro hasta los 60 años.
Esto hace que las personas jóvenes tengan un papel especialmente importante a la hora de renovar y mantener el registro de donantes.
¿Cómo puedo hacerme donante?
El primer paso es informarse bien y resolver todas las dudas antes de tomar la decisión.
En España, la incorporación se realiza a través del sistema de donación de médula ósea de la comunidad autónoma correspondiente y posteriormente se incorpora la información al REDMO, el Registro Español de Donantes de Médula Ósea.
Durante el proceso se realiza una muestra de sangre o una muestra equivalente para estudiar las características genéticas (HLA) del posible donante. Estos datos permiten comprobar si existe compatibilidad con alguna persona que necesite un trasplante.
Estar inscrito en el registro no significa que vayas a donar inmediatamente. De hecho, la posibilidad de llegar a ser seleccionado es baja. Sólo se contactará contigo si en algún momento apareces como un posible donante compatible para un paciente.
¿Cómo se realiza la donación?
El proceso se divide en dos fases muy diferenciadas: el registro inicial (REDMO) y la donación propiamente dicha si surge una compatibilidad.
La probabilidad de encontrar un compatibilidad entre personas no emparentadas es muy baja (de aproximadamente 1 entre 100.000). Si algún día llaman porque eres compatible con un paciente, se procede a la donación mediante dos vías posibles:
1. Donación mediante sangre periférica
Es la vía utilizada con mayor frecuencia, en el 80-90% de los casos.
Durante los días previos a la donación, el donante recibe un medicamento que hace que las células madre hematopoyéticas pasen en mayor cantidad desde la médula ósea hasta la sangre.
Posteriormente se realiza una aféresis, un procedimiento parecido a una donación de sangre. La sangre sale por una vía, pasa por una máquina que recoge las células necesarias y el resto de los componentes sanguíneos vuelve al organismo.
2. Donación directamente de la médula ósea
En algunos casos, las células se obtienen directamente de la médula ósea mediante punciones en los huesos de la pelvis (crestas ilíacas).
Este procedimiento se realiza en un hospital y con anestesia general o sedación, siguiendo siempre la valoración y los protocolos médicos correspondientes.
Por tanto, donar médula ósea no significa que se vaya a extraer médula de la columna vertebral ni que se vaya a tocar la médula espinal.
¿Duele donar médula ósea?
La experiencia depende del procedimiento utilizado. En la donación mediante sangre periférica se realiza una extracción mediante aféresis. En la donación de médula ósea, la extracción se realiza bajo anestesia.
Después de la donación pueden aparecer algunas molestias o efectos secundarios parecidos a una gripe, que serán explicados previamente por el equipo sanitario y controlados durante el proceso.
Antes de cualquier donación se realiza una valoración médica para comprobar que el procedimiento es adecuado y seguro para el donante.
¿Puedo saber quién recibe mi donación?
No. La donación de médula ósea es voluntaria, altruista y anónima. El donante no puede elegir a quién va destinada su donación. Del mismo modo, la persona receptora tampoco conoce inicialmente la identidad del donante.
El REDMO coordina la búsqueda de donantes compatibles tanto en España como a nivel internacional, de manera que una persona inscrita puede llegar a ser compatible con un paciente de otro país.
¿La médula ósea se regenera?
Sí. La médula ósea tiene capacidad de regeneración y el organismo recupera las células extraídas.
Por eso, donar médula ósea no significa quedarse sin médula ni perder la capacidad de producir células sanguíneas.
¿Qué ocurre si soy compatible con un paciente?
Esta es una de las partes más importantes del proceso. Si los análisis muestran una posible compatibilidad, el equipo responsable contactará con el donante y se realizarán nuevas pruebas y una valoración médica para confirmar que puede realizarse la donación.
La persona recibe información detallada sobre el procedimiento antes de tomar las decisiones correspondientes.
Una vez confirmada la donación, las células obtenidas se trasladan hasta el centro donde se encuentra el paciente que necesita el trasplante. El REDMO coordina este proceso tanto dentro de España como en colaboración con registros internacionales.
Tu farmacia de confianza te acompaña
Hacerse donante de médula ósea es un compromiso vital, un acto altruista y sencillo que demuestra la gran empatía de nuestra sociedad.
¿Te queda alguna duda sobre este proceso o necesitas orientación sobre salud? Acércate a Farmacia Yébenes, estaremos encantados de ayudarte a resolver cualquier consulta.
¿Te has planteado alguna vez formar parte del registro de donantes de médula ósea o conoces a alguien que ya lo sea?

