Guía para una piel más sana en el invierno

Guía para una piel más sana en el invierno

El invierno puede ser una época dura para la piel. El frío, el viento y los cambios bruscos de temperatura debilitan la barrera cutánea y provocan sequedad, irritación, rojeces y sensación de tirantez. Además, la calefacción en interiores reduce aún más la humedad del ambiente, lo que facilita la deshidratación.

En esta guía te explicamos cómo cuidar tu piel en invierno desde la farmacia, qué ingredientes funcionan de verdad y qué rutinas ayudan a mantenerla sana y protegida

¿Por qué el frío afecta tanto a la piel?

Durante el invierno ocurren varios procesos que dañan la barrera cutánea:

  • Vasoconstricción: el frío reduce el flujo sanguíneo, empeorando la nutrición de la piel.
  • Pérdida de hidratación: el aire seco exterior + calefacción interior → mayor evaporación del agua en la piel.
  • Debilitamiento del manto lipídico: se pierde la capa protectora natural.
  • Aumento de la sensibilidad: rojeces, picor y descamación se vuelven más frecuentes.

Por ello es importante ajustar la rutina de cuidado y elegir productos específicos.

Limpieza suave: el primer paso para proteger la piel

Una limpieza demasiado agresiva puede empeorar la sequedad. Recomendaciones:

  • Usa limpiadores hidratantes sin jabón.
  • Evita exfoliaciones fuertes (máximo 1 vez cada 10–15 días).
  • Opta por texturas suaves: leche, gel crema o agua micelar con ingredientes calmantes.

👉 Regla de oro: si al limpiar notas tirantez, necesitas un limpiador más suave. Nuestras favoritas son: La leche limpiadora de nuestra marca que deja una sensación de hidratación fenomenal y sino, la de USU Cosmetics Espuma limpiadora pH 5.5, debido a que uno de sus ingredientes es Centella Asiática que calma, hidrata y regenera la piel

Hidratación profunda: clave para restaurar la barrera

En invierno la piel necesita más agua y más lípidos.

Ingredientes recomendados desde farmacia:

  • Ceramidas: reparan la barrera cutánea.
  • Urea (3–10%): hidrata y retiene el agua.
  • Ácido hialurónico: aporta hidratación inmediata.
  • Glicerina: humectante muy eficaz.
  • Niacinamida: reduce rojeces y refuerza la piel sensible.
  • Mantecas y aceites (karité, jojoba, aguacate): aportan nutrición.

Rutina ideal:

  • Por la mañana: hidratante nutritiva + fotoprotector.
  • Por la noche: crema más rica o bálsamo reparador.

Protección contra el viento y el frío

Cuando hay viento o temperaturas muy bajas:

  • Usa una crema barrera más densa antes de salir.
  • Aplica bálsamo labial con cera de abeja, karité o aceites reparadores.
  • En actividades al aire libre, reaplica cada 2–3 horas.

Consejo farmacéutico: las cremas “ultra-rica” o “piel muy seca” suelen funcionar especialmente bien en invierno.

Fotoprotección también en invierno

Aunque haga frío, el sol sigue dañando la piel:

  • Usa protector solar a diario, especialmente si trabajas cerca de ventanas.
  • En montaña o nieve, aumenta la protección (la radiación se refleja).
  • Elige un SPF 30–50 con textura cómoda para invierno (crema o fluido).

Cuidado dentro de casa: calefacción y humedad

La calefacción deshidrata la piel. Para compensarlo:

  • Coloca humidificadores o recipientes con agua en radiadores.
  • Aplica crema después de la ducha para sellar la hidratación.
  • Evita duchas muy calientes (resecan más).
  • Bebe suficiente agua, también en invierno.

Cuidado especial por tipo de piel

Seca

  • Cremas nutritivas con aceites + ceramidas.
  • Sérums hidratantes de uso diario.

Sensible o con rojeces

  • Busca ingredientes calmantes: niacinamida, alantoína, bisabolol, avena.
  • Evita alcoholes y perfumes intensos.

Mixta o grasa

  • Texturas ligeras pero hidratantes (gel crema).
  • Evita productos astringentes.

Atópica

  • Usa emolientes con urea baja o lípidos específicos.
  • Secado por toques, no frotar.

No olvides labios y manos

Son las zonas más castigadas por el frío:

Labios:

  • Bálsamos con manteca de karité, cera de abeja o aceites vegetales.
  • Evita relamerse (reseca aún más), existen marcas muy comunes en el mercado que provocan este efecto, dañando más la zona ¡Ten cuidado!

Manos:

  • Crema reparadora varias veces al día.
  • Guantes en el exterior.
  • Si hay grietas: cremas con pantenol o cicatrizantes.

Proteger la piel en invierno es sencillo si entiendes lo que necesita: más hidratación, más nutrición y una buena barrera protectora. Con pequeñas adaptaciones a tu rutina y los productos adecuados desde la farmacia, puedes evitar sequedad, rojeces y sensación de tirantez durante toda la temporada.

Si tienes dudas sobre qué crema o rutina es mejor para tu piel, 👉 Puedes consultarnos o comprar directamente en pulsando aquí. Si tienes alguna duda, en escribenos por WhatsApp, estamos disponible para ti

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